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SIGRID UNDSET, una vikinga del siglo XX, que ganó el Premio Nobel

José Luis Orella
Esta escritora escandinava nació en Kalundborg (Dinamarca) en 1882, y falleció en 1949 en la localidad de Lillehammer (Noruega). Hija de una familia de intelectuales, su padre Ingvald fue un famoso arqueólogo noruego, su madre era danesa. Ambos se preocuparon por su educación, estudiando Ingrid en la escuela mercantil de Oslo. Posteriormente las circunstancias, su padre falleció cuando Sigrid tenía 11 años, forzaron a Sigrid a trabajar cuando cumplió 16 años en una oficina de 1898 a 1905, para ayudar a su madre y sus dos hermanas. Fue entonces cuando se decidió por seguir su vocación literaria y ser escritora. Interesada por el trabajo desarrollado por su padre, Sigrid demostró una fina sensibilidad por la historia, estudiando historia y arte medieval lo que le ayudaría a dar un ambiente de gran autenticidad a sus novelas de contenido histórico.
Su primera novela trató sobre la época medieval, sin embargo, fue rechazada en las editoriales, decidiéndose a escribir sobre un tema de moda en aquel entonces, como era describir la vida cotidiana en una familia de la clase media de Oslo, como fue Fru Marta Oulie en 1907. Después realizó una incursión en la novela histórica con La hija de Gunnar en 1909. No obstante, volvió a los temas de vida cotidiana con Jenny en 1911 y Primavera en 1914. En estas obras demuestra una cierta rebeldía y favorece un protagonismo a sus protagonistas femeninas que rompe los moldes de su época. En 1918, escribe Las mujeres sabias y al año siguiente Punto de vista de mujer en estas novelas  la culpabilidad y la responsabilidad de las relaciones del hombre con Dios son el tema central de la obra, donde los hombres son descritos como los responsables de su desgracia.
En 1912 viaja a Roma, admirada de su belleza, decide dejarse llevar por la pintura donde conoce a un compatriota, Anders Svarstad, un pintor influido por Gauguin y Cézanne, quien luego fundará una escuela de pintura en Oslo. El matrimonio tendrá tres hijos, y Sigrid será madre y ama de casa durante el día, reservándose la noche para escribir. Anders Svarstad abandonó a su esposa y sus tres hijos para casarse con Ingrid. Sin embargo, en 1919 pusieron punto final a su matrimonio, quedando sola con sus hijos. La literatura centró su labor, y de aquella labor saldrá su principal obra, la trilogía de Kristin Lavransdatter.


Su interés por los descubrimientos arqueológicos le lleva a descubrir el origen del cristianismo en los países escandinavos, que le produce a Sigrid un deseo de conocer y profundizar en las verdades del cristianismo. A parte, el deseo de aprender y comprobar la vida realizada en la Edad Media le hace ver con detalle los hechos del siglo XIII y del XIV y la importancia de la Iglesia como orientadora de la vida y forjadora de la cultura europea. Esta experiencia le enriquecerá y la ayudará para escribir Kristin Lavransdatter en 1920-1922 y posteriormente seguirá con Olav Audunsson en 1925-1927. Este conocimiento de la Edad Media la acercará a la Fe. Sigrid había nacido en el seno de una familia luterana no practicante y ella había vivido como agnóstica. Sin embargo, el 1 de noviembre de 1924 la escritora escandinava era recibida en la Iglesia Católica. Para Sigrid, la Iglesia Católica había construido al hombre moderno y había mostrado a los pueblos nórdicos la luz de la revelación. Aunque en aquel momento la sociedad noruega era hegemónicamente luterana, con altos niveles de secularización, por lo que su conversión al catolicismo la incluye en un grupo marginal e irrelevante. No obstante, en 1928 su labor literaria será reconocida con el Premio Nobel.
En sus trabajos posteriores reflejará la crisis espiritual de los tiempos modernos como en Symnadenja en 1929 y La zarza ardiente de 1930. En sus novelas ataca el sentimiento materialista que embarga al hombre y la creencia en la bondad natural del hombre, en Ida Elizabeth de 1932 y La mujer fiel de 1936, resultan ser sus obras más incisivas, abandonando la belleza de la temática medievalista. La señora Dorotea de 1939 resultará ser una obra que refleja  la Noriega del siglo XVIII y Los largos años de 1934 son una recopilación de hechos vividos en su infancia. Sin embargo, con La saga de los Santos de 1935, vuelve a retomar la temática medieval con su estudio sobre la santidad en la Edad Media.
No obstante, la vida de Sigrid cambia radicalmente, la ocupación alemana de Noruega le produce una gran consternación personal y se exilia a los Estados Unidos. Durante la ocupación, su segundo hijo,  Anders Svarstad, murió en un enfrentamiento con las fuerzas alemanas en noviembre de 1940. Un año antes había muerto su hija Maren. En los EEUU participó en la Liga Católica Escandinava de San Ansgar y militó de forma activa en la propaganda aliada contra las fuerzas del Eje. En este tiempo escribirá Retorno al futuro en 1942 y Días felices en Noruega en 1943. Al final de la guerra, retornó a Noruega, siendo condecorada en 1947 con la gran Cruz de la orden de San Olaf, pasando a ser la primera mujer plebeya en ser honrada con tal decoración. Dos años después más tarde murió, editándose de forma póstuma su última obra, Santa Catalina de Siena en 1951.Sigrid Undset profesó como terciaria dominica, sintiéndose ligada a esta espiritualidad.
 

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